Viajar con el bebé: cuidados imprescindibles

Viajar con el bebé: cuidados imprescindibles

La llegada de un bebé al seno familiar implica mucho más que un nuevo integrante en la familia. Un bebé trae ilusiones, preocupaciones, desafíos y, principalmente, dudas. Y en grandes cantidades. Pero para los tiempos que corren, muchos padres creen estar frente a la encrucijada de seguir su vida normal o esperar a que el bebé sea mayor. Y no todos encuentran fácil deshacerse de esta antigua falacia.

¿Se pone en riesgo la salud del bebé al viajar en avión?

En principio, se puede viajar con el bebé tranquilamente en avión. Solamente deberemos tomar los recaudos necesarios para cubrir las necesidades del bebé y seguir los consejos del pediatra para que todos, incluso el recién nacido, disfruten del viaje.

Lo que las compañías aéreas aconsejan es que el bebé viaje a partir de los 2 meses de edad. Pero en un caso de extrema necesidad, se puede realizar el vuelo desde la segunda semana de vida. En esta situación, lo más recomendable es contratar un Seguro Internacional de Gastos Médicos Mayores porque bien es sabido que la salud del bebé puede resultar impredecible.

La póliza Citizen Secure de Gastos Médicos Mayores le servirá como una garantía de que el niño podrá tener la atención médica necesaria durante el viaje en caso de que suceda alguna complicación. Esta póliza de seguro puede ofrecer cobertura para su hijo, pues cualquier persona entre los 14 días y los 74 años de edad califica para recibirla. Además, tiene cobertura en todo el mundo y puede incluir Estados Unidos y Canadá, según su preferencia.

Estar bien preparado

Además del seguro de gastos médicos mayores, es necesario tomar en consideración otros detalles que facilitarán el bienestar del niño durante el viaje. A nadie escapa el hecho de que la seguridad en el transporte aéreo se ha tornado muy estricta, estableciendo reglas de conducta durante los vuelos muy específicas.

Para embarcar y desembarcar se pierde mucho tiempo en los controles que ya a nosotros como adultos nos resulta molesto, por lo que debemos considerar las posibles circunstancias que enfrentará al viajar con el bebé puede afrontar. Por ejemplo, tener en mente la duración del vuelo y si realiza o no escalas para abastecernos apropiadamente de pañales en nuestro bolso de mano.

Si el bebé aún se alimenta de la leche materna, la comida no será un inconveniente. En caso contrario, se debe tener en cuenta el tipo de alimento que se va a transportar y que el mismo esté siempre en el bolso de mano. Por último, dependiendo de la compañía que se contrate para el vuelo, el bebé puede pagar o no un pasaje diferencial.